El T-34 fue un carro de combate de diseño y construcción soviéticos, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Su origen se remonta al desarrollo de la industria armamentística soviética durante los años previos al conflicto.
A principios de los años treinta hubo una escalada de tensiones en Europa y una aceleración de la carrera de armamentos. Para solucionar la escasez de medios acorazados en el Ejército Rojo, los mandos decidieron comprar tecnología extranjera y adaptarla a sus propias necesidades. Ya había habido intentos durante los años veinte de crear unas fuerzas acorazadas soviéticas, pero no habían tenido mucho éxito.
De los tanques Vikers y Carden&Lloyd comprados a Inglaterra en 1929, surgirían el tanque ligero T-26 y las tanquetas T-27, respectivamente. Estos eran carros de apoyo a la infantería.
De los dos carros Christie M1931 comprados en los Estados Unidos en 1931, surgiría la serie de tanques BT (Bystrochodia Tank / Carro rápido). Tanques rápidos y ligeros diseñados para cumplir las funciones de la caballería.
Los BT eran alargados, de perfil alto y morro en forma de flecha, construidos con una suspensión del tipo christie. Los rusos se mostraron muy interesados en este tipo de suspensión de ruedas grandes y mecanismos internos, ya que permite al tanque avanzar tanto sobre cadenas como sobre sus propias ruedas.
En 1937, tras evaluar lo aprendido durante la Guerra Civil Española, quedó claro lo erróneo de la doctrina de tanques de la época. Los BT tenían un blindaje demasiado delgado como para resistir los ataques a los que se veían sometidos durante el combate, y su armamento no era lo suficientemente potente; ni para apoyar a la infantería con munición de gran poder explosivo, ni para enfrentarse a otros tanques con munición de penetración.
Se imponía entonces la necesidad de modernizar el parque de vehículos ruso. Para sustituir a los tanques de apoyo a la infantería se diseñó la serie KV-IS. Para sustituir a los carros de caballería BT se encargó un nuevo diseño al ingeniero Mijaíl Koshkin del instituto tecnológico de Leningrado. Koshkin hizo dos prototipos:
El A-20 tenía 20 mm de blindaje frontal, cañón de 45 mm, motor diésel V-2 y blindaje inclinado. Seguía la línea de desarrollo de la familia BT, especializado en las misiones tradicionalmente adscritas a la caballería.
El prototipo A-32 era un diseño similar con 32 mm de blindaje frontal y cañón de 76 mm. Este otro pretendía ser un tanque universal, eficaz en cualquier misión que le fuese asignada.
La diferencia entre ambos era que las prestaciones en cuanto a protección, movilidad y potencia de fuego del A-32 estaban tan equilibradas que, efectivamente, podía acometer funciones de caballería y de apoyo a la infantería, tanto de la serie BT como de los T-26.
El diseño elegido finalmente fue el A-32, que tras algunas mejoras pasó a llamarse A-34 y ya durante la producción en masa T-34.
El T-34 era un tanque de aspecto simplista, basto y compacto. La barcaza tenía la forma de un cajón de paredes inclinadas con las gruesas orugas integradas bajo los laterales. La suspensión era del tipo christie. El tren de rodaje contaba con cinco rodamientos de gran tamaño, la rueda trasera encargada de la tracción y una rueda pequeña situada delante en posición elevada para lidiar con las irregularidades del terreno.
Al encontrarse la tracción en la zona posterior del vehículo, la torreta se situaba muy adelantada, justo detrás del glacís. En las primeras versiones la torreta era pequeña e incómoda, de planta hexagonal, lados inclinados y mantelete sobresaliente. Con el T-34/85 la torreta pasó a ser una pieza grande y cabezuda, con las aristas redondeadas y mucho más espacio interior.
La protección era magnífica. El perfil bajo del vehículo lo hacía un blanco difícil, y la coraza inclinada facilitaba que los proyectiles resbalaran y rebotaran contra el casco en lugar de golpearlo con toda su fuerza. Además la inclinación de las planchas hacía que el proyectil tuviera que atravesar en línea recta un grosor mayor de blindaje antes de conseguir la penetración. Esto permitía emplear planchas más ligeras para una protección dada, lo que hacía al tanque más ligero. El grosor de 45 mm del T-34, en la práctica funcionaba como uno de 80 mm.
| Tripulación | Cuatro |
| Peso | 20 Tm |
| Longitud | 6,6 m |
| Anchura | 3 m |
| Altura | 2,4 m |
| Motor | Diésel modelo V2 de 12 cilindros y 500 cv |
| Arma principal | Cañón F-34 de 76,2 mm |
| Arma secundaria | Dos ametralladoras DT de 7,92 mm, una sobre el glacís y otra coaxial al cañón |
| Coraza | Entre 45 y 47 mm en el frontal del chasis y la superestructura, 40 mm en los costados, 60 mm en el mantelete del cañón; 20 mm en el techo, 16 mm en la parte superior de la torreta |
Era un carro razonablemente rápido gracias a un peso moderado de 20 toneladas y al motor de 500 caballos de potencia que podía moverlo sin dificultades. Pero destaca especialmente la capacidad todo terreno proporcionada por la suspensión christie y las cadenas anchas que, distribuyendo el peso del vehículo sobre una superficie mayor, le permitían desplazarse sobre zonas fangosas o nevadas que normalmente resultarían difíciles para otros vehículos de similar peso y tamaño.
La potencia de fuego cuando hizo acto de presencia en el frente oriental superaba con creces la de sus contrapartidas. El cañón de 76,2 mm y 41 calibres de longitud tenía una muy buena capacidad de penetración. Por contra los alemanes equipaban a sus divisiones con cañones de 37 mm contra carro y de 50 mm en los panzer. Los propios panzer, además, tenían un serio problema con el blindaje, que ya en Francia se había demostrado demasiado ligero.
Por lo tanto en 1941 se dio la doble circunstancia de que la mayor parte del equipo alemán contra carro era insuficiente para abatir a los T-34, al mismo tiempo que el cañón de éstos era más que suficiente contra los blindajes de los panzer III y IV.
El T-34 supuso un salto tecnológico con respecto a los medios acorazados de la época, pero también adolecía de graves deficiencias. La bastedad de la industria soviética, obligada a trabajar a marchas forzadas y en un escenario apocalíptico, provocó averías y defectos que no pudieron ser resueltos hasta bien avanzada la guerra.
Los retículos, visores y periscopios tenían ópticas de la mala calidad. La torreta de dos hombres, demasiado estrecha incluso para ellos, limitaba enormemente la capacidad combativa de la tripulación. El interior era incómodo y faltaba espacio, en parte por culpa de la suspensión, que al tener los mecanismos dispuestos en el interior de la barcaza, ocupaba mucho sitio.
Además, estos tanques estaban hechos pensando en una vida útil muy corta. Teniendo en cuenta la situación caótica y desesperada de los primeros años de la guerra, los encargados de la producción prefirieron construirlos my rápido antes que establecer unos mínimos de calidad y durabilidad. Los alemanes desarticulaban una división soviética tras otra, y aquellos tanques que no eran destruidos en combate acababan dejando tiradas a su tripulaciones.
Una vez se asentaron las fábricas en retaguardia, en los Urales, y se estabilizó la situación, los defectos de los carros de combate soviéticos pudieron ser subsanados. La versión T-34/85 del año 43 superaba a su antecesora y corregía sus defectos. Torreta más grande, mejor disposición de los elementos internos, cañón de mayor potencia, mejores controles de calidad durante la construcción, mayor blindaje, un motor más potente... Este tanque estuvo en producción durante los años cuarenta y cincuenta, llegando a ser el segundo carro de combate más construido de la historia, y fue vendido o cedido a multitud de países de la esfera de influencia soviética.

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